enfrentate
 

Comprendí que no se trata de lo que elegimos, sino de lo que es necesario dejar para poder elegir

¿Dónde está la clave para aprender a sentir satisfacción y experimentar la mayor felicidad posible? La respuesta no está en un método novedoso ni en los fabulosos avances de la investigación científica. De hecho, se encuentra al alcance de todos y es tan antigua como el ser humano mismo: en las bases de la ética y la integridad; en los principios.
Haciendo una reflexión, que más bien parece una conversación entre amigos, el autor nos lleva de la mano en la búsqueda de los principios y su trascendencia en la vida de los seres humanos: honor, renuncia, humildad, compasión, respeto, fidelidad son algunos valores en los que se sumerge de manera profunda para explicarnos la importancia de volver a ellos y continuar, para así poder tener una vida equilibrada. Regresar a los básicos y reencontrar la esperanza es el mensaje que se queda en nuestro interior al concluir de leer este libro.
Ser felices y vivir en paz es aquello a lo que debemos atrevernos. “Salgan y reclamen su vida”.
El miedo es una de las emociones más penosas y terribles que el ser humano puede experimentar.

 

El miedo paraliza, intimida, y en el peor de los casos, lleva a la huida y la infelicidad. Derrotarlo, por pura fuerza de voluntad, es difícil, sin embargo existe una alternativa: la vía del guerrero.
Eliminar al miedo de nuestra mente es imposible, ¿pero qué pasaría si en lugar de intentar eliminarlo más bien tratáramos de integrarlo a nosotros, y en última instancia, de trascenderlo?
Los héroes mitológicos y los guerreros de antaño eran maestros en el arte de enfrentar y trascender al miedo. Eran especialistas en cumplir su deber a pesar del temor que sintieran frente al peligro. Lo más importante de todo, tenían una palabra para designar la herramienta que usaban para lograr esa hazaña: valentía. El guerrero no vive sin miedo… decide superarlo por vía de la valentía. Lo que los hace especiales es una elección: Optar por seguir adelante, o paralizarse. En esa elección decidían no solo su rumbo, sino su identidad misma.
Esa es pues, la propuesta: haciendo uso de la psicología, la filosofía, y el budismo zen, fortalecer el carácter, y al final del camino, descubrir que solo somos débiles al rendirnos y dejar de luchar, y que siempre tenemos una elección: cultivar nuestro espíritu, identificarnos con un ideal valioso, y sobre todo, ser valientes. Ahí, justamente, es donde radica la clave para enfrentar tus miedos, y liberarte del temor.

 

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